Tarjetas de crédito online: fáciles y rápidas de solicitar

¿Aún crees que solicitarle a tu banco una tarjeta de crédito es como embarcarse en una carrera de obstáculos? Si es así, tienes que actualizarte. Te interesa echarle un vistazo a las ventajas que te ofrecen las tarjetas que se solicitan exclusivamente online.

Menos papeleos, trámites mucho más ágiles y similares prestaciones: por eso las tarjetas de crédito online son una opción cuya demanda crece día a día. ¿Quieres saber más? Te contamos qué ventajas tienen y cómo puedes conseguir la tuya.

El largo camino para conseguir una tarjeta de crédito… ya es historia

Antes la manera habitual (y la única) de obtener una tarjeta de crédito era ir presencialmente a la oficina bancaria y pedírsela al empleado de turno. A partir de ahí, empezaba un tedioso proceso de presentación y verificación de datos. Todo necesario, sí, para asegurar la solvencia del solicitante, pero… eterno si querías tener pronto tu tarjeta para operar con ella.

Todo eso ha cambiado radicalmente en los últimos años. Y lo ha hecho para mejor, simplificando la vida de los usuarios de estos productos bancarios. Solicitar y obtener una tarjeta de crédito es mucho más sencillo desde que las entidades financieras han visto las ventajas de lanzar al mercado unos plásticos que se solicitan exclusivamente online.

Trámites simplificados, formularios intuitivos, herramientas sencillas para adjuntar la documentación y una considerable reducción de los plazos: cuatro razones que explican la popularidad creciente de las tarjetas de crédito online.

Tarjetas de crédito online, ¿son como las tarjetas “normales”?

Sí, por supuesto: es una tarjeta de crédito como otras que hayas podido solicitar anteriormente de forma presencial en tu banco… y que tardaron semanas en gestionarte.

Igual que las tarjetas de crédito no solicitadas online, son un producto mediante el cual el banco te adelanta la liquidez que necesitas en un determinado momento. Así pues, no es necesario que dispongas de efectivo en la cuenta en el momento de realizar una compra: el banco te da un crédito.

Su principal utilidad es que te permitirá financiar tus compras aplazando los pagos de la manera que a ti te resulte más sencillo y previamente acuerdes con el banco. Puedes establecer una fecha para que el banco te pase el cargo íntegro (por ejemplo, a principio o a final de mes) o puedes establecer pagos fraccionados.

Obviamente es un préstamo, es decir, un servicio que te ofrece el banco. Normalmente si abonas el importe íntegro de tu préstamo en la fecha establecida no tendrás que pagar nada extra, pero si financias tu compra tendrás que pagar algunos intereses.

Es importante que conozcas exactamente qué intereses te va a cobrar la entidad emisora, según el fraccionamiento de pago que establezcas. Son especificaciones que estarán en el contrato de tu tarjeta. De este modo te asegurarás de hacer un uso responsable de tu dinero y evitarás los sustos.

En resumen: su función es similar a otras tarjetas de crédito, salvando las pequeñas diferencias que tienen que ver con las condiciones que imponga cada entidad. Pero en líneas generales, el funcionamiento es el mismo.

Entonces ¿qué diferencia a las tarjetas de crédito online?

La diferencia principal radica en la facilidad para realizar los trámites. No es necesario que te presentes en una oficina física, sino que todo puedes hacerlo a través de un dispositivo conectado a internet, sea tu PC, tablet o smartphone.

Las entidades financieras han hecho un esfuerzo para que las gestiones resulten fáciles e intuitivas. Te ofrecerán un formulario para completar con datos personales y financieros (no por ser trámites simplificados el banco deja de hacer su propio estudio de viabilidad y riesgo), pero las valoraciones se realizan de manera muy ágil.

Y si tienes que aportar algún documento te darán alguna fórmula supersencilla, como que lo escanees y lo adjuntes o que le saques una fotografía que simplemente tendrás que subir a la web (por ejemplo, de tu documento de identidad).

Una vez que hayas completado los datos, la solicitud queda registrada y el resto del proceso es muy rápido. Lo normal es que en unos días recibas la tarjeta en el domicilio que hayas indicado, lista para activarla.

Solicitar tarjeta de crédito online

En esto te tienes que fijar: lo que marca la diferencia entre tarjetas de crédito online

Realmente es sencillo encontrar la tarjeta de crédito online que más te interesa, porque en internet puedes acceder a comparativas que muestran las condiciones de unas y otras, para que veas cuál te ofrece más prestaciones. ¿A qué debes prestar atención?

Las comisiones

Según la tarjeta que elijas te pueden cobrar comisiones por emisión, por renovación, o por ambos conceptos. Algunas son gratis el primer año; fíjate en el apartado que indique cuánto te van a cobrar por ella a partir de ahí. Otras son gratis solo si cumples determinados requisitos.

También podemos encontrar algunas gratis al cien por cien, totalmente libres de comisiones. Aunque a priori parezcan las más interesantes, no olvides mirar el resto de características, quizá te lleves algunas sorpresas.

Los tipos de intereses

Es fundamental que sepas en qué te embarcas cuando solicitas la financiación de un pago.

Fíjate qué tarjeta te ofrece la mejor TAE (Tasa Anual Equivalente). Es el concepto que te dará la referencia del coste real de tu préstamo. Cuanto menor sea la cifra del TAE, menos intereses tendrás que abonar por aplazar el pago de tus compras.

Servicios adicionales gratis

Para competir en el mercado, las entidades financieras ofrecen beneficios que pueden interesarte. ¿De qué tipo pueden ser?

  • Descuentos: Las entidades establecen convenios con otros servicios, como gasolineras por ejemplo. Utilizando la tarjeta se puede obtener un porcentaje que, según el uso, puede ser muy interesante.
  • Devoluciones: Un porcentaje de lo que te hayas gastado en compras regresará a tu cuenta bancaria.
  • Seguros gratuitos: Conviene que los tengas en cuenta. Nunca se sabe cuándo los puedes necesitar.
  • Financiación gratis: Algunas entidades ofrecen tres, seis o incluso doce meses para financiar tu compra sin intereses.
  • Carencia: Puede que tu tarjeta admita la posibilidad de carencia, es decir, que puedas incumplir los pagos de manera total o parcial durante determinado tiempo, sin que sea penalizado.

Con estas pistas estamos seguros de que podrás solicitar la tarjeta de crédito online que más convenga a tus necesidades. Consíguela en pocos días y ¡disfruta de sus ventajas!