Tarjetas de crédito falsas: conoce sus utilidades

Hoy en día necesitas tener siempre a mano tu tarjeta de crédito para realizar todo tipo de operaciones online. Realizar operaciones a través de las distintas plataformas es un gesto normalizado en nuestras rutinas. Aun así, jamás debemos descuidar la seguridad de nuestros datos y darlos en cualquier lugar: hay que facilitarlos solo a sitios de confianza y cuando sean necesarios.

Si no te interesa introducir tu número real, una opción es generarte una tarjeta de crédito falsa. ¿Se puede hacer esto? ¿Cómo y en qué casos? Vamos a tratar de despejar dudas…

¿Qué es una tarjeta de crédito falsa?

Para empezar, te vamos a decir lo que no es.

No es una tarjeta física, es decir, un plástico para llevar en la cartera con su chip y su banda magnética.

No es una tarjeta que te sirva para realizar operaciones, por lo tanto no puedes cargarla con fondos ni tiene la posibilidad de mover dinero. Mucho menos puede darte acceso a financiación para tus compras, simplemente porque no es una tarjeta de crédito de verdad.

Digamos que es una tarjeta “fantasma”, un número vacío que no está vinculado a ninguna cuenta bancaria auténtica y que sustituye a una tarjeta de virtual.

Se trata de un número generado artificialmente con el algoritmo que se utiliza para los números de tarjetas reales (algoritmo de Luhn). Al ser así, el número puede ser aceptado con normalidad cuando lo introduzcas en un formulario.

También se le pueden asignar más datos para hacerlo más creíble, como un nombre, fecha de vencimiento y CVV o CVC.

Insistimos: se trata solo de un número generado aleatoriamente  que será detectado como válido cuando lo introduzcas en un formulario. Otra cosa diferente es que te permitan mover dinero. Los números generados aleatoriamente no sirven para eso. Cualquier institución financiera lo va a rechazar y jamás debes tratar de usarlo para realizar compras.

Dicho esto, es lógico entonces que te estés haciendo la siguiente pregunta…

¿Para qué puedo necesitar una tarjeta de crédito falsa?

La verdad es que tener algunos números de tarjeta de crédito generados artificialmente puede ser muy útil para algunas cosas.

Si eres desarrollador de plataformas de eCommerce

Es un uso muy extendido entre profesionales. Cualquiera que esté trabajando en diseño de una plataforma de pago sabe que es fundamental comprobar su funcionamiento.

Necesitas verificar que todos los pasos para hacer un pago responden correctamente a la programación, pero es difícil disponer de números reales con los que hacer pruebas porque nadie va a querer ceder sus datos para hacer experimentos técnicos con ellos…  Entonces ¿cómo hacerlo?

Ahí es donde las tarjetas de crédito falsas te pueden ser de gran ayuda. Puedes generar tantos números falsos como necesites, de diversas marcas (Visa, Mastercard, Amex, etc.), y asegurarte de que la plataforma funciona de manera óptima con cada uno de ellos.

Tarjeta de crédito falsa E-commerce

Para completar registros en sitios en los que no confías

¿Alguna vez has entrado en algún sitio web a echar un vistazo y te pedían los datos de tu tarjeta para poder registrarte y continuar?

Teóricamente no te van a pasar ningún cargo mientras no efectúes una compra, pero es comprensible que no te haga ninguna gracia dejar tu número de tarjeta en sitios en los que solo quieres mirar o hacer una prueba online, sin que te dé la sensación de que estableces ningún compromiso ni te veas forzado a darles información comprometida.

Si además, el sitio no te parece de confianza, nunca debes proporcionar tu tarjeta de crédito real. Proteger tus datos es tu responsabilidad.

En un caso así te puede venir muy bien generar una tarjeta de crédito falsa que te permita continuar el proceso. Luego, si te interesa lo que te ofrecen, ya darás tu número verdadero o verás qué sistema de pago te convence más.

Para probar un servicio gratuito

Muchas webs que venden servicios ofrecen la posibilidad de hacer una prueba por tiempo limitado. Es una herramienta de marketing muy efectiva: ofrecer un trial gratis para que puedas probar el producto. Si te convence, hay más posibilidades de que luego quieras comprar.

Pero ¿no se trata de una prueba gratuita? ¿Por qué ibas a querer proporcionar una tarjeta de crédito falsa?

La cuestión es que para acceder a promociones de este tipo muchas veces piden por adelantado tu número de tarjeta de crédito, avisándote de que pasado el tiempo de prueba, si no cancelas empezarán a pasarte las cuotas.

Es decir, no necesitan usar tu tarjeta de crédito hasta el momento en que se termine el periodo de prueba. Por lo tanto, algunos usuarios se sienten más cómodos si no lo facilitan hasta que realmente quieren acceder al servicio de pago.

De modo que introducen el número de una tarjeta de crédito falsa y no hay cuenta bancaria a la que hacer el cargo.

Protege tu privacidad con una tarjeta de crédito falsa

Los usuarios de los servicios online son cada vez más conscientes de lo importante que es proteger la información sensible y facilitarla solo cuando sea necesaria y en entornos de confianza. Por eso, que un sitio web pida más datos de los necesarios es percibido por muchos como una intromisión en la privacidad.

Para esas situaciones, recurrir a una tarjeta de crédito falsa puede ser una opción.  En cualquier caso te recomendamos que te informes adecuadamente y que seas prudente en todas las operaciones que realices en internet. Si necesitas más información puedes consultar nuestra web de TPV Virtual: somos especialistas en sistemas de pago.